Eindhoven es como el primo joven y moderno de los Países Bajos: menos molinos de viento y tulipanes, más luces de neón, laboratorios de diseño y un flujo constante de energía creativa.
Conocida como la “Ciudad de la Luz” gracias a su historia con Philips Electronics, ha pasado de ser un centro industrial a una de las capitales del diseño más innovadoras de Europa.
Ambiente
Eindhoven logra ser al mismo tiempo futurista y acogedora. La arquitectura vanguardista convive con cafés tranquilos y acogedores. La ciudad alcanza su punto más vibrante en octubre, durante la Dutch Design Week, cuando se transforma en un laboratorio al aire libre para ideas atrevidas.
Lugares destacados
Strijp-S – Antiguo complejo industrial de Philips, hoy un animado barrio creativo lleno de arte urbano, pequeñas boutiques, cervecerías artesanales y restaurantes en antiguas naves industriales renovadas.
Van Abbemuseum – Visita imprescindible para los amantes del arte moderno, con obras de Picasso, Chagall y Kandinsky. El edificio en sí es parte de la experiencia.
Evoluon – Edificio con forma de ovni de la década de 1960 que alguna vez fue un centro de ciencia. Hoy es un icono local y símbolo del espíritu innovador de Eindhoven.
Museo Philips – Pequeño pero fascinante, recorre el camino desde la primera bombilla de la ciudad hasta la tecnología punta de la actualidad.
Espacios verdes
Una red de carriles bici facilita llegar al Genneper Parken, una tranquila combinación de senderos naturales, pequeños museos y un molino de agua histórico.
Gastronomía
La ciudad combina tradición neerlandesa e innovación. Se pueden probar bitterballen con rellenos creativos, menús degustación atrevidos o relajarse en los clásicos cafés “marrones”.
Dato curioso
Cada noviembre, el Festival Glow transforma Eindhoven en una galería de arte lumínico a cielo abierto que atrae a artistas y visitantes de todo el mundo.